¿Quién soy?

Hola, yo soy Juan, tengo 30 años y amo mi trabajo; fotografiar personas enamoradas en el día más importante de sus vidas.

Amo la sencillez de un atardecer en el campo, captar esos tonos naranjas casi rojos que nos regala el cielo cansado, amo la naturaleza, la lluvia, los bosques, el olor a tierra mojada después de una tormenta de verano, el sabor salado del mar…

Amo cada instante con mi familia, con mis amigos, compartir con ellos mis experiencias y aprender de las suyas… amo pintar cielos azules por la mañana, por muy grises que sean o que puedan ser, amo que la sencillez sume y no reste nunca, amo la gente que ama la vida y no tiene miedo de decirlo, amo hacer la fotografía sincera que necesita una boda, sin tapujos, sin complementos artificiales, amo la fotografía natural, amo mi trabajo.

¿Cómo trabajo?

Cada boda es distinta, así como cada fotógrafo… hay parejas que buscan contratar a un fotógrafo famoso que les haga unas fotos magníficas en un lugar increíble, mientras que otros prefieren que cuenten su historia de una manera más fiel, sencilla y amena, dejando de lado la extravagancia y los excesos.

Yo no quiero que me contraten por premios, por títulos o porque mis fotos simplemente sean bonitas, yo busco que mis parejas se enamoren de mi forma de capturar, de mi forma de vivir su boda y de la forma en que me implico en ella.

Quiero quedar con vosotros y que me habléis de vuestro enlace, como surgió, que os enamora de vuestra pareja… antes de hacer ninguna foto tengo que conoceros bien para poder plasmar de donde venís y a donde os dirigís.

Tras nuestro primer encuentro nos veremos una segunda vez antes de la ceremonia para hacer una preboda en algún lugar especial para ambos, aquella calle, aquel parque… de esta manera cogeremos la confianza necesaria para que os olvidéis de mí en la boda y podáis concentraros en disfrutar de vuestro día…

Por qué son tan importantes las prebodas? Para mi es primordial e irreemplazable, no se puede hacer una boda sin preboda… la razón? Cómo voy a poner una cámara delante tuyo en el día mas importante de tu vida si ni si quiera me conoces?

La preboda es esencial, novios y fotógrafo han de fluir en la boda y esto no se puede conseguir si no nos conocemos de nada… nos pasaremos dos, tres, las horas que sean necesarias hasta llegar a conectar y conseguir ese “feeling” mágico que nos da la confianza de fotografiar y ser fotografiados sin miedo alguno a la cámara.

El día de la boda empieza en vuestras casas, con algún familiar ayudando mientras os vestís y os ponéis guapos, en este caso cuanta menos gente mejor ya que si no os pondréis más nerviosos y las fotos no saldrán como deberían.

En la ceremonia y el banquete iré disparando con mis dos cámaras de lentes fijas para obtener la mayor calidad de imagen sin perderme ni un solo detalle de lo que ocurra, capturando siempre de la forma más discreta, respetando vuestro espacio y el de vuestros familiares.

Cuando regreséis del viaje yo ya tendré todo el material editado y preparado para entregar, solamente faltará cerrar el circulo narrativo con una ultima sesión, la postboda. Aquí volveréis a vestiros de novios y iremos a algún lugar especial nuevamente donde poder disfrutar de la tarde de fotos más divertida del reportaje. Ahora si, ya tengo todo el material necesario para contar una historia de amor única, la vuestra.

Álbumes

El álbum es un punto importante a tener en cuenta; para hacer las cosas mal mejor no hago nada, así que rechacé tanto los álbumes baratos y de mala calidad como los extravagantes con pieles y metacrilatos, buscando algo elegante, sencillo y de calidad.

Es totalmente artesanal confeccionado con materiales naturales como el lino y la rafia, el papel es un offset con seda natural entre paginas para prevenir que la humedad estropeé la tinta de las fotografías.

Viene presentado en un tamaño de 30×30 que junto con la caja a juego hacen un conjunto duradero a la vez de rustico y elegante, perfecto para tener en el salón de casa y no escondido en ningún armario.

Las fotografías las elegís vosotros, el álbum es vuestro y lo vais a tener toda la vida, yo no soy nadie para elegir de entre las cientos de fotografías en cuales salís con una sonrisa o con un gesto más sincero o familiar.

Por supuesto los padres también tienen su álbum, es idéntico al de los novios pero en un tamaño un poco mas reducido, 24×24, presentados en los mismos acabados y con la misma calidad.